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¿Vos también sentís que tu ego te juega contra vos en la cama?
Pareja

¿Vos también sentís que tu ego te juega contra vos en la cama?

Sabés bien que la vida social hoy exige mucho, y a veces nos exigimos demasiado a nosotras mismas. Llegamos al encuentro en la habitación pensando que tenemos que ser perfectas: escuchar todo lo que dice el otro, anticipar cada capricho y mantener una imagen impecable. Eso genera un cansancio enorme antes de incluso llegar a desnudarse.

Este 'ego sexual' o autoimagen rígida se construye con frases internas como 'no debo pedirle nada más', 'si me equivoco en el lugar del cuerpo no está bien' o 'mi valor depende de qué tan satisfecho él quede'. Cuando llevamos esa carga mental, perdemos la capacidad de sentir y disfrutamos del momento porque estamos demasiado ocupadas evaluando nuestro desempeño.

El desafío principal es entender que tu deseo no es un objeto de exhibición ni una prueba de obediencia. Tu placer tiene el mismo derecho a existir que el de la otra persona. La buena noticia es que trabajar en esto te permite reconectar con tus propias sensaciones, dejando atrás la necesidad constante de complacer para sentirte segura y deseada.

Un punto clave es aprender a escuchar el propio cuerpo sin filtros sociales. ¿Qué te hace vibrar de verdad? ¿Qué tipo de caricia se siente bien o qué sonido te excita más que otros? Cuando escuchás lo que tu cuerpo pide en lugar de lo que creés que 'debería' pedir, la conexión real fluye mucho mejor y la tensión desaparece.

También es vital comunicar esos deseos con honestidad pero sin miedo. Decir 'me gusta esto' o 'quiero probar eso' no te vuelve menos interesante; al contrario, construye una complicidad profunda donde ambos se atreven a explorar juntos. La comunicación abierta reemplaza el juego de adivinar y crea un espacio mucho más seguro para ser vos misma.

Recordá que tu ego sexual es una capa que podés bajar cuando te sentís cómoda. No se trata de perder la dignidad, sino de soltar los miedos de hacer algo 'mal'. Al dejar atrás esas expectativas, encontrás una intimidad donde el único objetivo es compartir el momento, sin juicios ni presiones externas.

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