Ohtelo
← Volver a guías y consejos
¿Hablamos con nuestros hijos? Guía para abordar la sexualidad infantil y la masturbación adolescente
Pareja

¿Hablamos con nuestros hijos? Guía para abordar la sexualidad infantil y la masturbación adolescente

La sexualidad es parte de la vida, pero el momento y la forma de hablarla cambian drásticamente según la etapa. En niños pequeños, el cuerpo y los sentimientos son algo natural que merece curiosidad sana; el objetivo no es castigar o avergonzar, sino enseñar sobre privacidad y límites físicos.

Cuando un niño pregunta '¿para qué sirve este órgano?', respondémoslo con claridad y honestidad, adaptando la explicación a su edad. Si notás que juega con sus genitales en público, recordale amablemente que esos lugares de su cuerpo son privados y solo deben tocarse en baños o dormitorios, siempre con pudor.

A medida que crecen y llegan a la pubertad, la masturbación es un acto normal para conocerse a uno mismo. No te asustes si ves que tu hijo se toca en su habitación; es una forma de autoexploración saludable siempre que no interfiera en sus obligaciones escolares o sociales. El riesgo real surge cuando esto sucede en espacios compartidos, por lo que refuercé la importancia de cerrar la puerta antes de entrar al baño.

El desafío para los padres y figuras adultas es mantener la calma frente a estas situaciones. Si veés que algo genera malestar social, intervinete con firmeza pero sin gritar o humillar. Recordale que la intimidad es un derecho y una responsabilidad: cada quien decide cuándo compartir su cuerpo.

La comunicación abierta evita mitos peligrosos. No digas 'eso es sucio' porque eso crea culpa; mejor explicá que el cuidado personal incluye lavar bien después de tocarse y usar ropa interior cómoda. Fomentá la higiene sin alarmismo, ya que el bienestar corporal es fundamental para una autoestima sana.

Educar en sexualidad no es solo hablar de actos físicos, sino también de emociones. Enséñale a identificar qué le genera placer o incomodidad y a decir 'no' siempre, ya sea con alguien que lo toque sin permiso o con cualquier adulto que quiera invadir su espacio personal. La prevención del abuso empieza por empoderar al menor para protegerse.

Comentarios

Iniciá sesión para dejar tu comentario.

Cargando comentarios…